Zonas de Interés Turísticos

Compartir
Vota:
IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA ASUNCIÓN

La iglesia parroquial de Ballobar, desde antiguo, ha estado dedicada a la Asunción de la Virgen y ha pertenecido siempre al obispado de Lérida, actualmente al obispado de barbastro-Monzón. Es mencionada por vez primera en agosto de 1089, al entregar el rey Sancho Ramírez los diezmos a Dalmacio, obispo de Roda (1077-1094), juntamente con todas las iglesias del valle de Cinca, las cuales debían ir "al bautismo a Santamaría de Monzón".
Posiblemente sobre el solar de este templo estuvo la mezquita árabe, para quedar, luego, definitivamente, en templo cristiano, pues, hasta "1855 quedaron a su vez restos de la dominación árabe en unos baños de su tiempo, que se conservaban junto a la puerta de la iglesia parroquial".
Este templo fue levantado por los templarios y dependido de la Orden Templaría y mas tarde de los Hospitalarios, quizás por ello surgió de esta localidad varios obispos pertenecientes a la Orden de San Juan del Hospital o Hospitalarios, en oposición a las pretensiones de los obispos leridanos que, con sus disputas, llenaron los siglos XII Y XIII.
El rey Jaime II, aprovechando el desconcierto producido por la caída templaría, solicitó del papa Clemente V la anexión de la iglesia de Ballobar al monasterio de Sijena. En 1307, siendo priora Teresa Ximénez de Urrea (desde 1297) y preparando el rey el priorato para su hija Blanca (nacida el 1302 e internada en Sijena contando unos cinco años de edad) después de expresar su predilección por el cenobio alcanadrés "per nos decoratum" (las celebres pinturas del capítulo, tal vez deban fecharse a finales del siglo XIII) , suplico al papa a favor de Sijena " las iglesias de Ballobar, Ontiñena, Pomar y Alcolea, vecinas del monasterio y en otro tiempo templarías".
No parece tuvo efecto esta petición, pues, muy pronto, Ballobar, con su iglesia, formará parte, como hemos visto, de la encomienda sanjuanista de Monzón.
Ya dijimos que los sanjuanistas la elevaron al rango de abadiado. Para la dirección de la vida parroquial contaba con un clérigo, con el título de abad, ordinariamente, profeso sanjuanista. En 1834 tenía un cura y dos beneficiarios o racioneros. En 1846, asegura Modoz que la iglesia ballobarense, la servían "un cura, siete beneficiados de patronato particular que formaba capítulo, un sacristán, un campanero y dos monaguillos; el curato es de segundo ascenso y se provee por presentación del Comendador de San Juan de Jerusalén que ejerce el derecho al patronato".
Hasta 1936 tenía, ordinariamente, párroco y coadjutor. Hoy la parroquial es de ascenso y ésta servida por un cura, llamado ecónomo y pertenece al arciprestazgo de Fraga.
La Iglesia de Ballobar, consta de una sola nave rematada con ábside semicircular, y cubierta construida a base de arcos fajones, sin columnas ni capiteles. Se conjugan el románico y gótico. El ábside es plenamente románico, del XII y de transición la nave, del XIII. El ábside es solemne, con canecillos sin tallar. Está en la línea del románico del Cinca, con orientación al naciente, según tradición medieval. Junto al ábside se halla lo que fue primitivo cementerio, hoy, jardín parroquial.
La nave posee un precioso ventanal en fondo. Es de la escuela leridana. Sobre este ventanal, un relieve de San Miquel, de bonita factura románica. También disponía de coro, al cual se acedía por unas escaleras exteriores, este fue derribado en a finales del siglo XX.
En el siglo XVI, se construye la torre campanario en estilo renacentista, de planta rectangular los dos primeros cuerpos, y octogonal el tercero. El campanario tiene empaque. Es solemne y está bien construido dentro de los cánones del Renacimiento. Es obra de sillería en todos sus cuerpos, de finales del siglo XVI. En 1737 contaba con cinco campanas "dos grandes, dos medianas y un címbalo". Estas, fueron arrancadas en 1936 para material bélico. El remate de la torre debió ser ejecutado mediante un capitel cruzado típico de la sujeción de este elemento.

El templo posee doble puerta, de estilo románico ambas. Fue iglesia de peregrinación en la ruta de jacobea secundaria que procedente de Lérida, venia por Fraga, San Valero de velilla, Ballobar, Santiago y Santa María de Chalamera, Ontiñena, monasterio de Sijena... hasta Huesca. Nótese que todos los campanarios de las mencionadas iglesias tuvieron la clara finalidad de convocar, encaminar a los romeros.
A finales del siglo XVIII, se propuso la construcción de un nuevo templo. Está datado que en el año 1804, el Consejo Supremo de Castilla, mandó para la construcción de un nuevo templo 800 libras jaquesas, pero debido a la guerra de la Independencia , esta nueva obra no se ejecutó, y es muy probable que en esta época se desmontara el capitel emplomado con objeto de fabricar balas. Durante este siglo fue totalmente desfigurado el templo, según los gustos barrocos de la época: fue recubierto de yesos, adornos recargados, altares de mal gusto.
La primera restauración dio comienzo en febrero de 1973. Se procedió a repicar la parte sur del templo y aunque con sillares muy gastados por la humedad, puede contemplarse con satisfacción la autentica iglesia románica-gótica. La techumbre fue recubierta con madera valenciana, con el mismo estilo.
El retablo mayor del templo, de estilo barroco, aunque recargado, era de bastante belleza. La imagen de Santa María Asunta estaba en actitud ascendente.
Poseía una preciosa imagen de Santo Cristo, de gran tamaño y de devota ejecución. Fue carbonizado en 1936.
Posiblemente a finales del siglo XIX ó comienzos del XX, se instaló un reloj, mediante la ejecución de un forjado para la ubicación de la maquinaria.

EL PUENTE VIEJO

El puente que da acceso a la población, salvando el Alcanadre, tuvo siempre personalidad propia. De ascendiente romano poseyó siempre un matiz sagrado (pontifex); los árabes, también, continuarían con esta faceta de promesas, destinadas para su reconstrucción; durante el medioevo existieron cofradías y fraternidades de monjes constructores de puentes. El de Ballobar conservó hasta fines del siglo XIX una capilla pequeña a su salida.

Nuestro puente fue reconstruido básicamente alrededor de 1300, pero en su construcción notamos por sus muros algunas piedras almohadilladas de un anterior puente romano y aprovechado para la nueva edificación. Está construido con amplias arcadas que demuestran el cauce y caudal de agua que ordinariamente tuvo a su paso el Alcanadre.

Este puente fue propio del rey y entregado en feudo a los señores de Ballobar. Para su cuidado existió una cofradía que tenía por misión colectar el pontático o pontazgo y efectuar la reparación conveniente. El paso por el mismo era un servicio que se cobraba, constituyendo una buena fuente de ingresos. A su entrada tenía un puesto de cobrador o pontonero, con el fin de recaudar el derecho de pontazgo por el tránsito de caballerías, ganados carruajes, etc.
Con el paso del tiempo nuestro puente ha sufrido diversos reverses. En 1314, tanto este paso, como el de Pertusa, quedaron muy deteriorados a causa de una gran riada. Para su puesta apunto el rey impuso un pontático especial, por espacio de diez años.
Con la guerra de 1642, sufrió rupturas muy fuertes; la restauración fue rápida, añadiéndosele los contrafuertes circulares.
El 28 de octubre de 1879 la avenida del río alcanzo casi cinco metros de altura sobre el nivel ordinario, arrastrando extensas tierras de labor ribereñas, desde Sariñena a Ballobar.

PARQUE LA SIERRA

El “Merendero”, que es como llamamos a este parque en Ballobar, construido a finales de los años 70, está situado a la izquierda del barranco de la “Vansalada”. Se puede acceder por el camino que comienza en las piscinas y por el desvío de la Cruz del Monte, carretera Ballobar-Candasnos.

Es una amplia zona de recreo acondicionada para comidas campestres, columpios y un circuito para hacer ejercicios físicos. También se celebran algunos eventos deportivos cada año, como el “Cross de Ballobar”.

EL CASTILLAZO

Un poco más arriba de la Iglesia, en la ladera y enfilando a la ermita de San Juan, está el Castillazo: restos de un macizo torreón que sirvió como castillo medieval para defender a los colonos que se fueron instalando junto al río.

LA FORZA

Sobre la gran llanura de las “ripas” que miran hacia el Alcanadre y Chalamera existió, hasta hace poco tiempo, la base de una grandiosa fortaleza.

El pueblo la conoce con el significativo nombre de “forza”, es decir, una fortaleza. --- Ballobar tiene tres ermitas y las tres tienen su historia.

La primera y la más antigua e importante es la que domina el pueblo y una buena porción de estas tierras bajocinqueñas.


ERMITA DE SAN JUAN

La más antigua e importante. Situada en lo alto de la población domina todo el valle del Cinca. Se cree también que en este lugar se llevaba a cabo el ritual pagano de la Fertilidad, llamado Salto de la roca o piedra
Posiblemente esta ermita fue una fortaleza romana, a juzgar por los restos y las monedas que por sus alrededores han sido halladas. Su alto valor estratégico hizo que los árabes situasen una torre de señales, luego los Templarios y Sanjuanistas, (monjes militares) ubicaron una fortaleza atacante tras la conquista de estas tierras, además de poseer la fortaleza como vigía en zona fronteriza, la dedicaron al Bautista, convirtiéndola en santuario o ermita, que disponía de iglesia
En 1827, Escribe Madoz, se hizo un fuerte en esta ermita, muy regular y capaz para encerrar a 150 hombres del arma de fusilería. Esté rodeado el foso de 12 palmos de luz y 10 profundidad".
Hasta muy recientemente conservó este carácter guerrero. En las últimas restauraciones ha quedado totalmente desfigurada de su primitivo estilo románico, como lo muestra la puerta oriental, románica cegada el exterior desde los años 1965 hasta el 2003. La ermita está hoy en reconstrucción y el interior presenta una techumbre de yeso soportada por los antiguos arcos fajones del Siglo XVII aproximadamente. Junto al templo se hallaba la casa del ermitaño, actualmente derruida, que custodiada la ermita y tenía como misión tañer tres veces la campaneta, marcando las principales horas de la vida cotidiana: levantarse, comer y recogerse, además de alertar al pueblo de posibles desgracias, tormentas, pedregadas, e incluso de incendios.
En este santuario, también se veneró a la Virgen de la Correa. Según Mercadal, esta fue puesta en el trono por los templarios y era del estilo de las llamadas arzoneras. Esta Virgen fue despeñada por el barranco al destinar esta ermita a fortaleza. Pero no debió quedar destrozada, ya que hasta 1936 recibió culto, fecha en que volvió a ser lanzada por el barranco, junto con la imagen del Bautista (de talla) y los retablos de los protectores de la peste: San Fabián y San Sebastián, y las santas de las mujeres: Santa Águeda y Santa Apolonia
La campana, colocada en la torre de San Juan, despierta en la aurora a los vecinos dormidos, los llama al descanso del mediodía y los reúne a sus hogares a la puesta del sol, siempre con contados golpes, que no pasan de cuarenta después de las nueve.
Hasta muy recientemente esta campana o como nos gusta llamarla a los Ballobarinos, "La Campaneta" tenía diversas misiones, Los encargados de tocarla eran "los Sanjuaneros". La tocaban tres veces al día. Una hora antes de hacerse de día, al mediodía y una hora después de ponerse el Sol.
Lo hacían de la siguiente manera.
Tres campanadas y una pausa y tres más y otra pausa tres más y otra pausa, con lo que hacían las 9 campanadas primeras y seguían hasta hacer 38, hacía una nueva pausa y tocaban una más, en total 39 campanadas. Como no savia contar, tenia 39 piedrecillas en un puchero y cada campanada sacaba una piedra.

Cuando en verano se acercaban tormentas, "Tronadas", al termino de Ballobar, se tocaba la campaneta sin hacer pausas y mas insistentemente y cuando se declaraba algún fuego en algún hogar
Pero de todas las atribuciones que tenia la campaneta, quizás la mas popular era la de llamar a retiro a las muchachas, de tal manera que, que si alguna de ellas se veía deambular por las calles, una vez tocados los últimos sonidos, no era bien vista entre el vecindario y su fama dejaba mucho que desear.
Era costumbre que los chicos se reunieran en la esquina de Manuel, lo que hoy es la Ibercaja. Las chicas en grupos daban la vuelta por las calles. Al pasar por esa esquina si en el grupo iba la chica que te gustaba te acercabas y las chicas se separaban y daban vueltas hasta el toque de la campaneta. Había chicas que si quedaban con un chico para el día siguiente, le decían al Sanjuanero ¡hoy ya tocara la campaneta mas tarde siño José!, cosa que nunca hacia.
Campaneta tocada
Moza retiraba
Y la que no está
No es muy honrada.
Este matrimonio tuvo dos hijos un chico y una chica, el chico murió al terminar la guerra civil, al hacerle explosión una de las bombas que llevaban para tirar las en los ríos, para aturdir los peces y pescarlos para comer, la chica jugaba al plan en San Juan y cayo por la ladera matándose.
Esta familia vivía de lo que el pueblo les daba, recorrían el pueblo con el santo en una pequeña urna de madera y una alforja con forma de casulla en la que ponían el pan, tocino, patatas y judías. En la época de trillar se les daba trigo y el resto del año lo que traía el tiempo.
El Sanjuanero se dedicaba también a acarrear agua para las casas ricas, lo hacia con una burrita y dos argados aparejo que utilizaba para poner cuatro cántaros de hoja delata que tenia, en los últimos años, lo hacia con un carrito pequeño, en el que llevaba una cuba de madera o tonel.
El Sanjuanero dejo de tocar la campaneta en el año 1963 y murió en el año 1966 quedando viuda la Sr. Maria, teniendo problemas para seguir viviendo ya que no-tenia medios. El Ayuntamiento le ayudo hasta que la llevaron a un asilo. A la señora Maria se le apodaba la Poput por se hija de Velilla.
El rito de la fertilidad que antaño se celebraba en la ermita de San Juan, clara herencia del paso de los Templarios por estas tierras. Con el fin de que las mujeres pudieran tener hijos, se realizaba el salto de la piedra. Al día siguiente de la boda, los novios, daban gracias y lo celebraban con una danza llamada el salto de la roca o piedra, la danza la comenzaban los novios, rodeados de las amistades, quienes, con gran regocijo, se sumaban también saltando, sobre la roca misteriosa. Como puede verse, es ni más ni menos que una danza antiquísima en torno a la roca y dentro del santuario. Con el cristianismo, en su pleno apogeo, fue prohibida dentro del templo, pero las gentes del lugar siguieron con la tradición, fuera del templo. La ultima vez que se subió ha San Juan ha realizar el “Salto de la piedra” fue a mediados del siglo XX. En el año 1965 fue cuando se derruyo el ábside torreón que albergaba en su interior el altar y junto a este, una estancia contigua, donde se encontraba la piedra o roca, esta estancia aun se recuerda llena de misterios y ritos de matiz sexual.
La fiesta se iniciaba con el canto de las coplillas en la víspera en honor a San Juan

ERMITA DE LORETO

Es una ermita situada dentro del casco urbano de la población. No puedo precisar su origen, aunque ya en 1703 sabemos que José Berniz "deja ante el notario de Alcolea José Regales 10 misas para celebrar en la ermita de Loreto". En 1737, estando de vista pastoral el obispo Galindo (1736-1756) sabemos que "en la ermita de Loreto de Ballobar hay una fundación de 24 libras para misa de once de los días festivos". En 1765, estando de visita el prelado Marcial Pedrejón (1757-1770), dice que en Ballobar esta la ermita de Loreto decente.
La ermita de Loreto parece una sucursal parroquial, pues cuentan que la iglesia se quedaba pequeña en las solemnidades religiosas. No es de extrañar que algunos vecinos con la ayuda eclesiástica decidieran levantar esta capilla en el Siglo XVII, donde todos los domingos se celebraba la misa de las once, así las gentes de este barrio no tenían que subir hasta la Iglesia.
Madoz la menciona en 1846: "una ermita dedicada a la virgen de Loreto". En 1854 fue restaurada. Tenía tres altares. Era lugar de mucha devoción, sobre todo los días de Pascua.
En la fachada del templo campea una inscripción que dice: "a expensas de Valero Berniz se hizo este templo el año 1816". Las tropas francesas a su paso por Ballobar destruyeron el santuario, siendo restaurado por el devoto donante, llamado Valero Berniz.
Durante la guerra civil de 1936 fue quemado, además del retablo mayor, el donado por las Hijas de María e igualmente un cuadro de san Bernardo, de gran valor pictórico. La santa imagen fue salvada gracias a la acción rápida de los guardianes del templo, quienes la custodiaron en su casa y salvada de las lamas, puede venerarse en la actualidad con toda la carga del siglo que tiene la efigie.
La aparición de la Virgen de Loreto nos la narra de este modo Mercadal, quien afirma tomarla de un manuscrito, hoy perdido: Hace unos doscientos años que en el mes de mayo, a las orillas del río Alcanadre se encontró un hermoso armario de dos hojas, en una hoja estaba retratada santa Ana y en la otra san Joaquín y dentro la santísima Virgen de Nuestra Señora de Loreto. Hacía muy pocos días que el río había crecido mucho; figurándose los fieles que las aguas la habían traído y que alguno la perdiera, la llevaron a la casa del señor cura. Mas, como trascurriera largo tiempo sin que nadie la pidiera, determinaron en junta los mayores contribuyentes con todo el Ayuntamiento y el señor cura, como así consta en actas en la casa Consistorial, hacerle un templo para colocar a dicha imagen. Todos los del pueblo trabajaron en la obra con el mayor esmero, y concluido el templo la colocaron en el mismo sitio donde había sido hallada. Se ha experimentado consuelo en dicho templo, en el cual se han aumentado cuatro altares, uno bajo el título de Nuestra Señora del Pilar; otra en honor de san Francisco Javier; pero el principal es el de Loreto, a cuya imagen se le estableció una fiesta votiva con su novena, la cual se celebra anualmente con la mayor solemnidad. Se experimenta grandes prodigios, así en las sequías, como en las enfermedades, al invocarla, y no hay doncella que con fervor le pida el don de la pureza que no se le conceda. Mucho había que decir sobre los prodigios de la Virgen ha obrado por medio de esta imagen.
Actualmente se esta utilizando como lugar de culto, por estar cerrada la iglesia parroquial, en restauración.
Desde tiempo inmemorial se canta los gozos a esta Virgen:
"ENTRE TODOS CELEBRARTE
ESTE DE BALLOBAR DEBE
DONDE TODO FIEL SE ATREVE
CON LA GRANDE A PRESENTARTE,
SIN SABER CASI APARTARSE
DE TU PRESENCIA AGRACIADA.
PUESTA DEL CIELO SAGRADA,
A QUE TODO EL ORBE ACLAMA,
SED NUESTRA AMPARO, SEÑORA,
DE LORETO, MADRE AMADA".

ERMITA DE SAN ROQUE

La ermita de San Roque es un caso diferente a las otras dos.
Se ubica en una gran extensión de monte que quedaba desprotegido del bien (divinidad), era lo se llamaba eremus o yermo y para sacralizarlo siempre se situaba en la ermita una Virgen o Santo aparecido.

Dicen que originariamente fue románica pero no queda nada de esa época, parece más bien del XVII.

Las pestes tenían dos momentos, uno álgido y otro de inflexión. El primero se daba en verano por el calor y la mayor promiscuidad que facilitaba nuevos contagios, mediado de agosto era el peor momento, por eso la gente, viendo las cosas muy mal, se encomendaban a San Roque y le hacían voto de celebrar su fiesta anualmente.

Ayuntamiento de Ballobar - Plaza Mayor 1 - 22234 Ballobar (Huesca) - Telf. 974 461 001


  • Diputación de Huesca
Ayuntamiento de Ballobar - Plaza Mayor 1 - 22234 Ballobar (Huesca) - Telf. 974 461 001